viernes, julio 29, 2005

El paro baja, la derecha calla

Tabulación periodística:

Hoy hemos tenido la mejor cifra de paro desde 1979, bajando, en datos porcentuales, del 10 % por primera vez desde esa fecha. El paro se sitúa en el 9,33% . De abril a junio el empleo creció en 402.300 personas, un 2,18%, alcanzando el número total de ocupados la cifra de 18.894.900 personas al finalizar el segundo trimestre. Obviamente esto hay que matizarlo con la alta tasa de temporalidad, pero ésta ya existía antes, cuando gobernaba el PP.

Bien, en la prensa de la derecha no dicen nada. Mutis por el forro. Prefieren hablar de otras cosas. Tampoco destacan las detenciones de ETA. Hablan del 11-M y de la jueza de Denia que no quiere casar homosexuales.

1 Comments:

Blogger Berlin Smith said...

El paro, el crecimiento, la inflación... son armas de comunicación de partidos y sindicatos sin que realmente se pueda decir cuánto mérito tiene un gobierno. Y muy probablemente sin que los que hablan de ello, sepan lo que es: caso más palmario el del actual Gobernante. Da igual que el paro lleve descendiendo durante años, los sindicatos dirán que es precario, que no es de calidad, bla, bla. A quien le baja, se colgará medallas: la prensa de la así llamada derecha habrá dado buena cuenta de que en Madrid, el gobierno de Esperanza Aguirre ha afirmado que con el último dato de paro han cumplido su objetivo de toda legislatura y que bajo un gobierno popular, el paro de Madrid es el menor de España y bla, bla. Lo más interesante es que el paro, cuando realmente baja, es cuando se aplican políticas así llamadas de derechas: desde que gobierna la así llamada izquierda no se ha producido una sola modificación legislativa digna de rigor sobre el mercado de trabajo, luego el éxito actual, dirían fácilmente cualquiera de nuestros políticos en un magnífico ejercicio retórico, se debería a quienes crearon este mercado. Los del gobierno presente dirían que es gracias a su política económica, pero tampoco se puede decir que haya entrado en vigor ninguna modificación legislativa digna de mención (fiscal, mayormente) que altere el panorama dejado por el Gobierno anterior, por lo que otros dirán que se debe a ese Gobierno. Bien puede decir servidor que el mérito en este caso es no haberlo estropeado, pero es a Solbes a quien le dejan decir que no. Ahora bien, veremos cuando entre en vigor la nueva libertad de las autonomías para generar déficit... Mientras, el nuevo presupuesto que se está gestando dará mucho más dinero al I+D+i y seguro que insistirá en las "infraestructuras", vulgo la construcción, para continuar paliando el secular retraso: la canción de la productividad, discurso que Zapatero repite como un loro entrenado por Sebastián, será un hueso duro de roer: la mayoría no saben lo que es, empezando por los sindicatos, siguiendo por los empresarios de pueblo (la mayoría) y terminando por los grandes empresarios (los constructores y los monopolistas: a ellos les bastan contactos políticos).
Antonio, desengáñate: ni periodistas, ni sindicalistas, ni la mayoría de los políticos saben nada de economía real. Lo mejor que se puede decir de España es que, en palabras de The Economist, it works. Lo bueno que pervive en nuestra clase política (algo bueno debe de tener) es que la sensatez se impone con más frecuencia que la locura cuando se trata de gestionar las cosas de comer. Zapatero, no sabe, pero hace lo que le dice Solbes. Aznar, sabía mucho más, pero hizo lo que le dijo Rodrigo. Y debajo de ellos, mucha gente competente fuera de la lucha política. Al MAFO habría que recordarle ahora sus artículos apocalípticos cuando no era secretario de Estado. Ahora que lo es, gestiona la misma economía que criticaba y sin criticar nuestra dependencia de la construcción.
En todo caso, y gobierne el Actual o sus oponentes, en los próximos años, la crisis es inevitable: se acaban los fondos estructurales, se acabará la vivienda, aumentarán los créditos impagados, se reducirá la demanda, el incremento del déficit exterior cerrará empresas no competitivas, aumentará el paro, aumentarán los impagados y... este país antes llamado España terminará un ciclo económico expansivo como no se recuerda otro: diez años de crecimiento por encima del 2,5% es, para nuestra latitud, crecer como un tigre asiático. La pregunta es cuánto frío se pasará y cuánto desempleo se creará. ¿Mucho? ¿Poco? Esa será la medida del éxito de la politica económica del Gobernante y no su éxito de desempleo actual.
Pero de nuevo te invito al optimismo: cuando se entró en el mercado común (vocablo hoy día para viejos) se creyó que las empresas españolas morirían en masa ante el empuje de las europeas. En realidad, lo que que ha pasado es que las buenas empresas son mejores que nunca y tienen la actividad internacional más importante de la historia. Otas, han caído en manos extranjeras: nada malo. Lo cierto es que la competencia abierta te hace mejor y, cuando se termine el ciclo de la construcción y se agote como modelo para el país, las empresas buenas serán capaces de centrarse en la economía del conocimiento y sobrevivir más fuertes que antes.
Y, en esto, los gobiernos de turno, tendrán poco que decir, tenemos suerte de que el gran marco normativo lo pone Bruselas, pocas tentaciones para gobiernos populistas y desinformados. Yo, como creo que sabes, creo que seguimos teniendo un déficit liberal: si el Gobernante reforma el mercado de trabajo, como dice que hará su acólito e incompetente ministro de trabajo, me juego contigo una paella a que será una reforma de las así llamadas de derechas, aunque se vista de social o de plural, como lo de la tele (en este caso, plural=caciquil).

8:55 p. m.  

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