martes, septiembre 27, 2005

El nacionalismo es una prótesis

¿Y si la economía, la industria, la demografía, la política, el poder, crease eso que llamamos "nación" y ésta no fuese el inicio, sino el final, la masa elástica, el chicle resultante, la prótesis última, la máscara elegida? Foucault: el poder crea saber, crea resistencia, produce cuerpos, extensiones, territorios. El poder produce. En el fondo, Foucault no supera a Marx, que pensaba que el poder reprimía. Foucault desestructura el poder y lo hace transversal, molecular, capilar, esquivando el monolitismo estructural marxiano basado en la clase. Pero Marx pervive. El poder, en Foucault, no es contrario a Marx, sino su complementario. Las dialécticas centro-periferia, tecnología-naturaleza, nosotros-ellos siguen vivas, nos gueste o no. Podemos entender la dialéctica de una forma diseminada, pero el nacionalismo clásico (y, en última instancia, actual)es el resultado de una dialéctica. De la misma forma que lo es la clase. La nación es el fetichismo del propio territorio frente al ajeno. Por tanto, necesita al ajeno, se forma y crea al ajeno para establecer una dialéctica con aquel. Lo vio Hegel, lo reformuló Marx, y con Foucault podríamos completarlo. Obviamente la nación se opone a la clase, la nación es la creación de la burguesía, es un dispositivo de poder, la creación y legitimación de un determinado sistema capitalista, de un determinado sistema de reparto del capital.

Esto era, y es así. Pero en el mundo de la diseminación post-moderna las categorías sufren un proceso transgénero, promiscuo, y el nacionalismo se superpone a la izquierda, al liberalismo, al federalismo. Es el nacionalismo digital, quirúrgico. La nación, por tanto, es una prótesis, una silicona, una extensión de múltiples formas, una fantasía de futuro, una tormenta icónica, una industria semiótica, un anillo polimorfo de páginas web, un territorio inconcluso donde se redefinen las situaciones de un poder microscópico, molecular, capilar. Sin embargo, nadie puede, ni podrá, negar que el nacionalismo es un dispositivo determinado de poder. Por eso Maragall es el presidente de un Estatut, presidente de un dispositivo de poder, es el gestor o cat.alizador de un concepto que aúna un núcleo de poder y resume un dispositivo: la nación.

Utopía tonta de la mañana de hoy, con un café y aburrido del trabajo:

Y así es como, sorprendentemente, del Marxismo, pasando por Foucault, llegamos un cierto liberalismo que privilegia al sujeto que rechaza el concepto de nación, no en nombre de otro dispositivo como la clase, sino en nombre de un vacío, de una navegación, de una resistencia identitaria y mestiza, de una pertenencia molecular y libre, mutante, libremente escogida. Aboguemos por un Estado sin funcionarios, edificios o banderas, hecho de claves de acceso, redes informáticas, de autopistas de la información, de anillos de webs, de aeropuertos, de nodos e interconexiones, de espacios e intersticios de renegociación. Aboguemos por una multitud de Estados, por una libre competencia de Estados, trasnacionales, transgenéricos, a los que podamos adherirnos libremente en función de un contrato rescindible. Aboguemos por la abolición de la palabra España, que como sistema no funciona, y hagamos una red ibérica anexionable a otras redes, y segmentable en partes. En definitiva, apropiémonos de los dispositivos de poder, fabriquemos nuestras propias prótesis y quememos, de una puñetera vez, estos papelotes absurdos llamados Estatutos, Constituciones y demás.

Y dicha esta chorrada, que en cualquier caso me parece poética e interesante (a mí, no tiene por qué parecérselo a usted), sólo puedo decir: buenos días.

1 Comments:

Blogger Berlin Smith said...

Más interesante que poética. Y poética lo es. De hecho, en frío, pienso eso mismo desde hace tiempo: por qué no puedo afiliarme libremente a una nacionalidad y cambiar de territorio varias veces en la vida, por qué no redes de gente. Resulta ultraliberal y anarquista, puede que con orden cibernético... ¿digo chorradas o es que es la noche... confusa...?

10:46 p. m.  

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