jueves, marzo 08, 2007

Felicidades, igualdad

Felicidades, igualdad. Extraño concepto: llevamos a la mujer al trabajo, pero no el hombre a la casa. Al final, si lo masculino es un polo y lo femenino otro, parece que igualamos llevando a las mujeres a la marca de los hombres. En los discursos que he oído estos días, se siguen repitiendo los mismos motivos: dignificar el trabajo de la mujer rural, el trabajo invisible, la no discriminación en el lenguaje, favorecer la maternidad, la paridad. Creo que ahora, de la paridad, habría que pasar a la pluralidad. Del par, al impar infinito de las muchas, de los muchos: todos mezclados. Todos, todas, por fin, iguales.

Nuestro reto político debería ser transversalizar la igualdad, extender la crítica del sometimiento, del poder. Tal vez, de la discriminación hombre-mujer, habría que pasar a la hombre-hombre, mujer-hombre, mujer-mujer, incluyendo no sólo el sexo, sino la sexualidad, no sólo el género, sino los neutros.

No voy a hablar en este post del PP, de los 306 etarras que excarcelaron o acercaron, incluido Iñaki Bilbao, con delitos de sangre, que excarceló Mayor Oreja y que luego asesinó a un político socialista. No merecen más ángulos de mi rabia, pertenecemos a otra galaxia, eso es todo.

Ha muerto Jean Baudrillard. Su vida fue incluso mejor que lo real: fue el crimen perfecto. El signo, para Baudrillard, sustituye a la realidad representada, la desplaza, ocupa su lugar. Así son nuestras vidas: mantos de palabras e imágenes que cubren el vacío. "La nada es perfecta, porque no se parece a nada", dijo Baudri.

Descanse en paz.

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1 Comments:

Blogger danielo said...

Ojalá algún día seamos tan iguales que todos tengamos las mismas posibilidades para elegir lo diferentes que queramos ser.

Haces bien en no hablar del PP, y ZetaPeta&Cía deberían hacer lo mismo: por muy atacado que se sientan, si están convencidos de lo que hacen no es necesario rebuscar en la mierda para tiránsela al otro a la cara.

12:55 p. m.  

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