jueves, enero 05, 2006

Manifiesto alternativo a favor de la COPE: para que sigan mintiendo en libertad

Por delante mi juicio acerca de la cadena: La COPE me parece una radio infecta, el altavoz de la caverna carpetovetónica, cerril, antiliberal, ultracatólica, siniestra y profundamente enraizada en el odio, la incomprensión ante la diversidad, la diferencia y la modernidad. La COPE me parece todo eso y añadiré más. Es una radio que, en muchos de sus actos, roza o incurre directamente en el delito, como el bochornoso episodio con Evo Morales, al que tomaron el pelo, sin casi haber llegado al poder, por el hecho de ser indígena y representar a los pobres en un país oprimido por oligarquías dictatoriales. Es decir, una infamia racista, irrespetuosa, y además, desleal con España. La COPE, recordémoslo, no respeta a nadie. Insulta a los votantes que no son del PP. Insulta a los políticos que no son del PP. Insulta a los homosexuales, a los que considera desviados y amorales. Insulta a los catalanes y a los vascos (y que no me digan que se limitan a dilapidar a sus políticos, cuando esos políticos proceden de la democracia, es decir, del sufragio del 90 % de los catalanes). Es, como afirman las juventudes de ERC, una cadena que manufactura odio las 24 horas del día, 7 días a la semana; una fábrica en la que se ha taylorizado el insulto y el rencor.

Bien. ¿Por qué no se debe cerrar la COPE? ¿Por qué la necesitamos? Desde una óptica liberal, lo mejor que le puede pasar a una sociedad es la gestión fluida y transparente de su diversidad. El intervencionismo mediático, incluso en aras de una corrección política más que dudosa, sólo puede conducir a una falsa homogeidad de discursos, a una limadura de las aristas y los extremos en el plano de los simbólico. Pero lo extremo existe, y no debemos olvidarlo. En España, silenciar la COPE sería quitar a la derecha de su verdadero altavoz, despojarla de su imagen. Y necesitamos que la derecha se expresa y nos deje claro a todos su verdadero rostro, aunque su herramienta de trabajo sea la mentira y la infamia. Si en mi país existe gente que piensa y actúa como lo hacen los periodistas de la COPE, yo quiero conocerlos, quiero saberlo. La COPE, por tanto, debe seguir mintiendo e infamando en libertad. La libertad que no tenía el resto del país cuando, aquí, sólo se expresaban los obispos en su púlpito, pero no sólo allí, sino en la censura de un Régimen dictador y militar al que bendijeron. Por tanto, por la higiene de todos, por el derecho a conocer la verdadera naturaleza de una parte de mi país, defiendo que la COPE pueda seguir mintiendo e infamando en libertad. Ahora, y siempre. Amén.

4 Comments:

Blogger Nacho Asenjo said...

Pilar Rahola, esa renacida a la razón, escribía el sábado en la edición catalana de EL Pais un artículo que defendía prácticamente lo mismo (www.pilarrahola.com). No puedo estar de acuerdo con ambos, auunque sigo pensando (al contrario que Rahola) que, despolitizado, un Consejo del Audiovisual puede llegar a ser muy útil a la sociedad en su conjunto.

Para mí es un gran descubrimiento, Rahola, habla desde la más absoluta sensatez... ¡¡¡con su pasado!!! En su blog también denuncia la óptica sesgada que se tiene desde España del conflicto palestino, con toda la razón. Por cierto, esta misma mañana se nos está muriendo la esperanza de paz.

Por cierto, vi finalmente el video de las de Alcorcón, el time gous by, absolutamente genial.

12:32 p. m.  
Blogger antonioasencio said...

Hola Nacho... ¿En qué sentido dices que no estás de acuerdo con nuestra postura? ¿En la crítica a la COPE o en la defensa de su libertad?

Bueno, yo creo que Rahola siempre ha sido razonable, el problema es que ha maltratado su imagen con apariciones bastante petardas en televisión, prestándose incluso participar en debate de cotilleos y tal... Y sí, antes estaba en ERC...

Sobre lo de despolitizar un Consejo Audiovisual te doy mi opinión. En España no existe ni puede existir nada despolitizado, por desgracia. Todo el sistema entero está politizado, de arriba abajo. Eso por un lado. Por otro... y al margen de cómo es el sistema democrático y político español... Un árbitro sobre los contenidos imparcial, ¿puede existir? ¿Existen tales poseedores de la razón, como para otorgarla y distribuirla? Yo creo que podría haber un tribunal para impedir que las cadenas emitiesen cotilleos o sacar una Ley que impidiese a paparazzi grabar a gente sin su consentimiento y tal. Pero las opiniones no creo que se puedan regular. ¿No crees?

1:24 p. m.  
Blogger Nacho Asenjo said...

Totalmente de acuerdo contigo, Antonio, pero sólo para eso debería existir un Consejo del Audiovisual. Aquí ya os habreis acostumbrado, pero yo descubro ahora el tema de la tele en España y se me revuelve el estómago. Es necesario un ente imparcial que permita regular, pero con la ley en la mano, no decir "esto es de mal gusto", sino "esto es difamación", "violación de la vida privada"... y si no se corrige, pues a los tribunales. Por supuesto, nada de regular opiniones, del tipo que sean, excepto las que llamen explicitamente a la violencia. Ahora bien, yo quisiera que sea un simple árbitro, con poderes limitados. Dos ejemplos negativos: en Francia, ese órgano estuvo a punto o llegó a, no lo sé, prohibir la emisión de pornografía en la tele, a cualquier hora. En Italia, ni se cuenta el número de programas crreados con razones subrepticias que escoden motivaciones políticas. Una de las víctimas acaba de estrenar un documental en España, "Viva Zapatero" y a otro magnífico humorista le cerraron el programa por comer falsa mierda en antena, es decir algo que parecía mierda. Es decir que está claro que el poder institucional casi siempre cae en derivas y para mí el debate está abierto. Para Rahola, y ése mi desacuerdo con ella, un órgano así es malo por naturaleza. Claro, si cogemos el ejemplo catalán es terrible, pero es la extensión lógica de un régimen nacionalista, encerrado en una espiral absurda, hasta el punto de acusar a una cadena de atacar la dignidad de la Nación. Y digo yo, si la tal Nación existe, ¿porqué no se persona y se querella contra la COPE en los tribunales?

Estas cosas son propias de regímenes políticos que dan prioridad al respeto de un ente abstracto sobre el respeto de los individuos y de la libertad de expresión. El Leviatán, hijo mío.

5:55 p. m.  
Blogger antonioasencio said...

No conocía ese hecho por parte de la TV3. Sin duda me parece lamentable. Pero una cosa no justifica la otra. Y mucho menos cuando se trata de países diferentes, entre los que hay buenas relaciones diplomáticas. La COPE ha pedido perdón a regañadientes porque así se lo ha pedido El Gobierno español y el boliviano. Faltaría más. Pero repito, si la TV3 hizo eso, pues una pena.

9:18 p. m.  

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