domingo, abril 08, 2007

El jefe de todo esto

Esta semana va de cine. Normalmente no me gustan demasiado las pelis de Lars Von Trier. El cine dogma está muy bien para gafapásticos empedernidos y aspirantes a críticos en la Guía del Ocio. Mi cine es, normalmente, otro más depurado de experimentaciones que me sé de memoria.

Sin embargo, El jefe de todo esto me ha gustado. Imaginaos una empresa en la que el propietario va de incógnito, se hace pasar por un simple encargado y remite las decisiones difíciles a un supuesto director (el jefe de todo esto) que, a la postre, vive en USA sin tiempo para visitar sus filiales. Es, por supuesto, una invención. Pero llega un momento en el que el propietario incógnito decide vender la empresa y echar a todos los empleados. Necesita escenificar toda la operación, y para ello contrata a un actor que hará de director, ya real, ya encarnado y regresado de USA. Y ahí se monta el lío que impulsa la comedia, entre el absurdo, el esperpento y el enredo.

Y entre el enredo, se va tejiendo una reflexión acerca del poder, que en la era de la globalización es virtual, deslocalizado, ubicuo; acerca de la representación del poder (¿el poder se tiene o se escenifica?); acerca de la delegación del poder (¿se presta, se hurta, se transacciona?); acerca, en definitiva, del teatro de la vida. El jefe de todo esto es una parábola acertada, por momentos estridente y gamberra, pero al menos, capaz de conducirte por meandros insospechados.

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2 Comments:

Blogger AnA said...

Pues que está muy bien eso de que vayas al cine without me

10:10 p. m.  
Blogger Franziska said...

Si me permites, te doy un par de opiniones.
El poder se tiene y se escenifica y la escenificación es una parte vital para el sostenimiento del poder. Es un buen ejemplo, la construcción de castillos y catedrales. Aunque se escondan con la excusa de protegerse de los enemigos -en el caso de los castillos- y de la mayor gloria de Dios -en el caso de las catedrales e iglesias-. En ambos casos, el objetivo era demostrar su poderío.
El tema que planteas es tan interesante que nos llevaría un espacio del que no disponemos para desarrollarlo mediamente. Lo que sí queda claro en todas las formas posibles que adopta: trata siempre de apabullar con lo que no puede conseguir la mayoría.

En cuanto a la delegación de poder -tan antigua como el mundo- es sólo un recurso más tras el que se esconden los poderosos. Es una estrategia muy utilizada en las empresas, importantes o no, al director general como al rey, se les reserva como recurso final y siempre que no haya ninguna otra opción.

No he visto la película que tal como la cuentas parece muy divertida pero que termina siendo muy seria: son los "nuevos trucos" del poder.

6:48 p. m.  

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